viernes, 24 de marzo de 2017

La Geopolítica Al Revez: China y Estados Unidos

Exclusivo: El presente artículo es publicado en EquilibrioInternacional.com bajo la expresa autorización de su autor.

(Por Andres Gomez Polanco *) - Quien se podía imaginar en 1949, año de la victoria de Mao Zedong y su revolución en China, que casi 70 años después la China comunista, una de las principales potencias mundiales, se posicionaría en el escenario internacional como el adalid del libre comercio, la libre empresa, y el libre mercado. Igualmente, que analista, académico, o estratega internacional se hubiera imaginado en 1945, una vez finalizada la II Guerra Mundial, que Estados Unidos de América, 70 años después, daría un giro copernicano en su estrategia geopolítica y geoeconómica cambiando el neoliberalismo, el liberalismo económico, y la globalización por el proteccionismo y el nacionalismo económico.

Geopolítica: China y Estados Unidos

Después de la victoria de Donald Trump y la implementación de sus medidas contra la globalización financiera, económica, y comercial un espacio de poder y liderazgo mundial ha quedado a disposición. La UE es la organización política supranacional que inherentemente tendría que tomar ese liderazgo por los valores y principios que la inspiran, y por su peso económico. Sin embargo, la UE es un gigante económico, un pequeño político, y un enano geopolítico. Siempre bajo el paraguas de USA y la OTAN. Por ende, no quiere ni puede hacerlo ya que después de 10 años sigue luchando por salir de la crisis económica, y con la sombra de los populismos, xenófobos de derecha acechando por tomarse el poder.

Por otro lado, potencias en decadencia como Japón, Australia, Alemania, Reino Unido, Rusia, o Francia no tienen el suficiente hard and soft power para plantearse una estrategia a largo aliento para ocupar ese lugar. En la misma tónica, potencias emergentes como India, Brasil, Indonesia, y Corea del Sur no tienen todavía el suficiente poder relativo para plantearse tal desafío. Por consiguiente, la mesa está servida para China, la dictadura comunista es la única potencia que está en condiciones materiales, dada la correlación de fuerzas, en plantearse una estrategia a largo plazo para asumir el liderazgo global en términos economicos, comerciales, financieros, políticos, militares, y culturales.
En tal sentido, a diferencia del mundo bipolar del siglo XX, la China comunista no plantea una alternativa al régimen capitalista neoliberal como lo hizo al URSS con el comunismo. Sino que pretende relevar a Estados Unidos en su posición hegemónica sin realizar cambios estructurales en el sistema capitalista y de libre mercado. En otras palabras, ante la estrategia aislacionista de Trump China asumirá el rol protagónico dejado por USA y será quien impulse el libre comercio, los TLC, el liderazgo en la OMC, ganará cuotas de poder en los organismos financieros internacionales (FMI, BM, Naciones Unidas), y liderará las dinámicas económicas en Asia-Pacifico (impulsará un nuevo TPP sin USA), América Latina, y África.

De la misma forma ante la retirada geopolítica y geo-económica de USA en Europa Occidental y Asia China puede replantear la estructura de poder imperante al organizar nuevas alianzas, tratados, y coaliciones con los países de la OTAN, Japón, Corea del Sur, Japón, y Rusia. Sin mencionar que, aunque suene contradictorio, uno de los países con mayor contaminación ambiental y que más contamina, puede liderar el proceso de lucha mundial contra el calentamiento global ante la estupidez de Trump al negarlo.

Sin duda alguna, el mundo unipolar se está extinguiendo, el excepcionalismo estadounidense como superpotencia hegemónica se encuentra cada vez más debilitado. En los próximos años se consolidará un sistema internacional caracterizado por el multilateralismo complejo, en el cual Estados Unidos puede ejercer el papel del Reino Unido después de la II GM, es decir replegando sus posiciones de poder, dejando el paso abierto para China.

Finalmente, si Mao Tse Tung estuviera vivo y viera que su China comunista es el principal adalid del capitalismo salvaje, sin duda alguna, volvería a morirse de la impresión. Pero, por otro lado, si el reformador Den Xiaoping estuviera vivo sabría que su estrategia ha dado resultado, ya que China podría ser la principal potencia mundial bajo el lema de “no importa de qué color es el gato, sino que cace ratones”

* Andrés Sebastián Gómez Polanco. Politólogo. Quito, Ecuador. asgomez@udlanet.ec

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