jueves, 2 de febrero de 2017

Ecuador: ¿Se puede derrotar a Lenin Moreno?

Exclusivo: El presente artículo es publicado en EquilibrioInternacional.com bajo la expresa autorización de su autor.

(Por Andres Gomez Polanco *) - Claro que sí. De hecho Moreno no es el gran candidato que todos esperaban. Eso sí, es la mejor carta, o la única carta que tiene AP, incluyendo al propio Correa. Pero no es invencible, se le puede ganar, no es un candidato fuera de serie, tiene el contexto en contra por la crisis económica, el desempleo, el exagerado endeudamiento, la corrupción rampante, y el hartazgo de la sociedad ecuatoriana.

Lenín Moreno

Además el proyecto político y económico impulsado por AP los últimos 10 años ha fracasado, más allá de ciertos avances, el Ecuador no dio ni siquiera los primeros pasos para cambiar su modelo productivo, su institucionalidad democrática sigue capturada por grupos mafiosos, la corrupción es una forma de gobierno, más del 50% de la PEA está en el subempleo o desempleo, y todavía más de un millón de ecuatorianos están en la pobreza extrema. Entonces ¿por qué Moreno puede ganar?
La respuesta es simple. Moreno puede ganar porque simplemente la oposición ecuatoriana no representa una alternativa política para el país. En otras palabras, ni Lasso, ni Viteri, ni Moncayo, ni ningún líder de la oposición ha construido un proyecto alternativo de nación frente al modelo correista. Por lo tanto, la mayoría de ecuatorianos la tienen clara, saben que no quieren más correismo, el candidato del oficialismo no suma más del 30% de las preferencias, es decir un 70%, la mayoría, no quiere votar por Moreno.

Sin embargo, en una hipotética segunda vuelta, que es cada vez más probable, ni Lasso ni Viteri podrían con el candidato oficialista porque no han construido un proyecto de país. Una elección no se gana con miedo, no se es convincente cuando le dices al elector vota por mi porque soy menos malo que el otro, o vota por mi porque el otro es peor. No es suficiente que la gente ya no quiera al correismo, si los candidatos de la oposición no entusiasman, no despiertan esperanza, ni ilusión. Una elección se gana cuando le muestras a la gente cuál es tu visión de país, como lo harías, y logras emocionarlos y despertar esperanza mientras lo haces.

Por consiguiente, Moreno ganaría en segunda vuelta, pero su mejor aliado ya no es la ilusión, el tampoco despierta esperanza porque representa lo que ha fracasado, sin embargo si puede despertar miedo a través de una campaña de satanización contra Lasso y Viteri. La cual no tendría ninguna eficacia y, por el contrario, sería contraproducente, si existiera un proyecto alternativo de nación para convencer a los ecuatorianos. Pero no lo hay. La oposición no tiene un proyecto de país, y por eso, lo más probable es que pierda.

Un proyecto alternativo de país no es solamente decir bajaremos lo impuestos, reformaremos la constitución, eliminaremos tales y tales leyes, fiscalizaremos al correismo, generaremos empleo, entre otras promesas. Las cuales están bien, y deben decirse y hacerse, pero son todas en negativo, así no se construye un proyecto de país. En contraposición, un proyecto de nación debe ser vendido a la ciudadanía como un camino, un sendero, no un salto al vacío, ni la incertidumbre, debe generar entusiasmo con certezas, esperanza con responsabilidad, y emoción sin miedos. Y la oposición tras 10 años no lo ha hecho.

Finalmente, un candidato medianamente capaz, con un proyecto de país fuerte, dadas las condiciones, la coyuntura, y la correlación de fuerzas, vencería a Moreno sin mayor dificultad. Pero ese candidato no existe. Por ende, si Moreno gana no es por la sostenibilidad de AP como proyecto político, sino por la incapacidad de la oposición para encarnar un cambio político que la gente ya quiere, pero que no lo encuentra en las opciones disponibles.

* Andrés Sebastián Gómez Polanco. Politólogo. Quito, Ecuador. asgomez@udlanet.ec

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