lunes, 24 de agosto de 2015

Repercusiones de la desaceleración económica china en América Latina




(Por Santiago Silva Jaramillo) - La reducción en expectativas y realidad del crecimiento chino ha implicado que, al bajar su demanda, los precios de las materias primas (sobre todo el petróleo, el carbón, el hierro y el cobre) también bajen. La tendencia no parece un asunto de contexto, sino una realidad que, al menos en el mediano plazo, va a significar un dolor de cabeza para los líderes de países exportadores de materias primas como, por supuesto, los latinoamericanos.

La ciudad china de Qindao. Fuente: The Boston Big Picture

De hecho, los efectos ya se están viendo. Primero, con el mediocre crecimiento de las economías de la región en los últimos cinco años -sobre todo en 2015, con un crecimiento estimado por el FMI de menos del 1%– y pocas posibilidades de una mejoría en los siguientes periodos. Segundo, por el descontento que ya empiezan a sufrir algunos países por cuenta de –entre otras cosas– el estancamiento económico y la reducción en los recursos de inversión de los gobernantes, con protestas en Brasil, Ecuador, Argentina y Venezuela; y descontento en Colombia, Perú y México.

En la primera década del dos mil, América Latina tuvo una camada de presidentes inusualmente populares que bien podrían darle las gracias (aparte de sus méritos personales, que son siempre discutibles) a que contaron con los excedentes de recursos de inversión que salían del ascenso de los precios de las materias primas, impulsados por la demanda industrial de China. Pero ahora, con el gigante asiático recortando expectativas y desacelerando su economía, el boom de las materias primas parece estar llegando a su fin, y con éste, la popularidad exorbitante y el amplio margen de maniobra político de líderes y gobernantes de los países productores.

Lo particularmente frustrante de todo este escenario es el “poco poder” con el que cuentan los jefes de Estado latinoamericanos (aunque el fenómeno no se reduzca a ellos, por supuesto) en el desempeño de sus economías y por consiguiente, en la popularidad y apoyo político que sus propuestas, partidos y plataformas consiguen de parte de sus ciudadanos. Por otro lado, nos presenta un vistazo a un futuro de descontento político, algunos cambios en los partidos e ideologías gobernantes y en general, mayor inestabilidad política en la región.

* Santiago Silva Jaramillo es Politólogo, analista y columnista colombiano. Twitter: @santiagosilvaj. Escribe regularmente en el sitio web realpolitikmundial.com