martes, 12 de mayo de 2015

Sobre el acercamiento de la Argentina a Rusia




El viaje de Cristina Fernández de Kirchner a Moscú 


(Por Andrés Gómez Polanco *) - En nuestra aldea global contemporánea las relaciones internacionales, la diplomacia y la geopolítica son directamente delineadas por las cuestiones económico-financieras y energéticas, debido a que para los Estados soberanos el crecimiento comercial y el acceso estable a energía son pilares fundamentales para su desarrollo sistémico y para su estabilidad política.


En este contexto la Presidenta de Argentina Cristina Fernández realizó una visita oficial a Rusia con los objetivos fundamentales de atraer inversiones que permitan revitalizar y dinamizar la economía de su país y, sobre todo, la atracción de capital, tecnología y asociaciones estratégicas para la explotación de gas y petróleo en los yacimientos de Vaca Muerta, así como para la ampliación de la generación de energía atómica a través de empresas rusas.

En esta lógica de búsqueda de capital y tecnología sin acudir a los organismos multilaterales de crédito (FMI y BM) ni a las potencias industrializadas, Argentina firmó 20 acuerdos bilaterales enfocados principalmente en la profundización del intercambio comercial y el incremento de las inversiones de capital con tecnología en el sector energético (gas, petróleo, sector nuclear). Entre los acuerdos destacan la firma del  convenio entre la Comisión Nacional de Energía Atómica de la Argentina (CNEA) y la empresa rusa TVEL -productora de combustibles nucleares subsidiaria de Rosatom. Se trata de un memorando de entendimiento para las áreas de investigación y desarrollo de combustibles nucleares para reactores de investigación y potencia, materiales y aleaciones de circonio.

Igualmente, se configuró un acuerdo entre las empresas Invap (de la provincia de Rio Negro) y TVEL, para provisión de uranio metálico, el combustible nuclear que se exportará a Argentina está destinado a reactores tanto de investigación como de generación de energía. Además se firmó un memorando de cooperación entre Gazprom e YPF, para que el gigante ruso ingrese al negocio del yacimiento de Vaca Muerta, el segundo del mundo en gas no convencional para la búsqueda y producción de crudo y de gas en ese yacimiento. Y el financiamiento y la construcción a través de empresas rusas del sexto bloque de Atucha del sector nuclear energético argentino.

Ahora bien, este financiamiento, transferencia tecnológica e involucramiento de las empresas y capitales rusos en la economía argentina, pero, especialmente, en su sector energético no son gratuitos, debido a que las relaciones internacionales y la geopolítica no se orientan principalmente por cuestiones de solidaridad o afinidad, sino por los intereses en juego. Por lo tanto, Rusia debido a su aislamiento internacional, sus restricciones económicas y la depresión de su economía a causa de las sanciones de Occidente por su anexión de Crimea y su apoyo a los rebeldes en el conflicto ucraniano, busca entretejer una legitimidad internacional a través de alianzas estratégicas con países en vías de desarrollo por medio de su musculo financiero y tecnológico para contraponerse a la UE y USA. Además Putin sabe estratégicamente que quien controle la energía tiene y tendrá un arma fundamental en la estructura de poder global, por ende, su interés en controlar mediante el financiamiento y la tecnología la explotación de gas y petróleo en yacimientos no convencionales (Vaca Muerta) en una carrera global permanente junto a Estados Unidos y China.

Por otro lado, CFK a pocos meses de que se conozca su sucesor en la casa rosada ante la imposibilidad de su re-reelección necesita estratégicamente revitalizar, dinamizar y proyectar su economía con el fin de influenciar directa o indirectamente en la elección presidencial venidera, por medio de la generación de divisas vía exportaciones de gas y petróleo, así como el incremento de la producción de energía atómica para el consumo local.

Finalmente, lo trascendental de estos acuerdos energéticos y financieros con Rusia, más allá de la coherencia K al no recurrir a organismos financieros y potencias tradicionales sino hacia la multipolaridad de los BRICS, se sustenta en trazar la cancha o dejar definidos temas estratégicos para el futuro económico, energético, financiero, comercial y, por ende, para la estabilidad política argentina antes de que sea elegido y asuma el nuevo gobierno, bien para profundizar su influencia, salvar su legado político, buscar inmunidad-impunidad o dejar la puerta semi-abierta para su regreso triunfal.

* Andrés Gómez Polanco es estudiante de último año de la carrera de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la Universidad de las Américas (UDLA) Quito-Ecuador. asgomez@udlanet.ec