martes, 5 de mayo de 2015

Argentina: 12 años de Kirchnerismo




(Por Andrés Gómez Polanco *) -
Si bien es cierto la coherencia política en las acciones de gobierno del régimen de los Kirchner, tanto de Cristina como de Néstor, en estos últimos 10 años se han caracterizado por tener como eje cohesionador la captura de renta pública a través de particulares sean estos empresas, testaferros, empresarios o directamente a través del incremento desproporcionado del patrimonio presidencial. La razón de esta conducta política no es inherentemente explicable solamente por el incentivo absoluto de capturar renta pública, sino que dicha captura de la renta pública se ha convertido sistemáticamente en un instrumento necesario e imprescindible para la captura, ejercicio, conservación, acrecentamiento y dejación con impunidad del poder político. En otras palabras, las acciones de gobierno de los Kirchner tanto administrativas, económicas, comerciales, financieras, productivas, judiciales, redistributivas, sociales y mediáticas aunque contradictorias y caóticas en función de los intereses superiores de la nación; están estructural y estratégicamente dirigidas en función del poder político como fin único.

La concepción de caracterizar al régimen de los Kirchner como un régimen corrupto que se apodera a toda costa de la renta pública no es una decisión analítica correcta debido a que lamentablemente la realidad política latinoamericana y argentina (Carlos Menem) posiciona a la corrupción, el enriquecimiento ilícito y la apropiación de recursos públicos para el beneficio de privados como prácticas constantes de la cultura política gobernante. Sin embargo, la clave de esta práctica Kirchnerista es que se ha convertido en una “nueva” forma de HACER  POLITICA donde el dinero del Estado, perteneciente a todos, es instrumentalizado vía clientelismo, corporativismo, corrupción o desfalcos hacia una maquinaria política con tres propósitos establecidos: ganar elecciones, aumentar la legitimidad popular del liderazgo carismático y dominar la institucionalidad democrática. Por consiguiente, la lógica de las decisiones de Estado y de las políticas públicas dependen de la funcionalidad de tales decisiones para aportar económicamente a la maquinaria en pos del PODER POLITICO, de esta manera el incentivo del sistema político argentino institucionalizado por los Kirchner no es el incentivo por capturar la renta pública a toda costa, sino el incentivo por capturar el PODER POLITICO a través de los recursos públicos que a su vez permite ocultar, legalizar y en último caso impedir la fiscalización de las acciones de gobierno y seguir instrumentalizando la cosa pública en función de un proyecto político particular.

Este círculo vicioso caracterizado por captura de la renta publica-poder político-impunidad-captura de la renta pública, es un problema del sistema político argentino que legaliza y legitima esta forma de hacer política a través de la impunidad, por lo cual la principal decisión para erradicar este desequilibrio no es una decisión judicial, económica, fiscalizadora o constitucional (son accesorias) sino una CLARA DECISION POLITICA que permita la construcción de un equilibrio democrático tanto al momento de competir por el poder, como de ejercer acciones de gobierno mediante la creación de mecanismos legales, constitucionales, judiciales y ciudadanos que regulen, controlen y sancionen tales prácticas. Por lo tanto, la oposición más allá de sus atomizaciones, fracturas y fragmentaciones debe tomar la decisión política colectiva de desmontar la maquinaria kirchnerista como forma de hacer política basada en la captura de los recursos públicos y una vez en el gobierno tener la valentía de llevarla a cabo y no replicar tales prácticas en función de su nuevo proyecto político.

Finalmente, este nuevo equilibrio democrático en función de pesos y contrapesos del poder en sus diversas manifestaciones dependerá de la voluntad de hacer consensos para establecer nuevas normas del juego político y administrativo de gobierno, y sobre todo del convencimiento de la sociedad de que tales reglas serán respetadas y acatadas por toda la clase política, y el primer paso para tal refundación y legitimidad del sistema político argentino debe ser el esclarecimiento total de casos como el del Vicepresidente Boudou, fondos buitres, expropiación REPSOL, patrimonio presidencial, el caso de Lázaro Baez, Grupo La Campora, entre otros.  

* Andrés Gómez Polanco es estudiante de último año de la carrera de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la Universidad de las Américas (UDLA) Quito-Ecuador. asgomez@udlanet.ec