jueves, 19 de marzo de 2015

El nuevo paradigma comercial de Corea del Sur


(Orieta Giacoletto | Observanto * ) - El cambio de paradigma en la política comercial de Corea del Sur no es una novedad. El pasaje del proteccionismo a la apertura de mercado, mediante la firma de una gran cantidad de acuerdos comerciales bilaterales, ya cuenta al menos con una década de historia. Atrás quedaron las épocas en donde la sustitución de importaciones y las barreras de protección arancelaria se erigían como los pilares fundamentales de su política comercial. Pero lo llamativo de dicho cambio es la creciente reivindicación del libre comercio y la eliminación de las trabas a las importaciones que expresa Corea en ámbitos de discusión multilateral como la OMC, olvidando a su paso todo aquello que en un pasado no tan lejano se constituyó como la piedra angular de su estrategia de desarrollo económico.

¿Cómo ha sido entonces esta transición, de ser un país proteccionista a convertirse en un férreo defensor del libre comercio en los foros multilaterales de negociación?

Es sabido que la construcción de Corea del Sur como Estado Moderno, con una economía consolidada y un sistema productivo complejo no ha sido fácil, sino por el contrario, haberse convertido en la 13° economía mundial y en el 7° mayor exportador del mundo, fue el resultado de la aplicación de una serie de políticas económicas ubicadas precisamente en las antípodas del libre mercado. En este sentido, si algo ha caracterizado al crecimiento económico de Corea del Sur a lo largo de los últimos cincuenta años, ha sido la fuerte intervención estatal y la aplicación de una rígida política comercial.

Hacia mediados del siglo pasado Corea del Sur poseía una economía predominantemente agrícola, basada en la agricultura y en la pesca como actividades principales, en la cual el sector primario representaba aproximadamente el 40% del PIB. Dicha condición puede explicarse a partir de la política aplicada por Japón que para ese entonces ejercía su poder como potencia colonial sobre Corea, utilizando la región sur del territorio coreano como fuente principal de productos alimenticios.

Diez años más tarde, en 1960, ya liberada del influjo japonés y tras haber recibido una importante asistencia financiera del Gobierno norteamericano en el marco de la Guerra Fría, Corea inició un profundo proceso de transformación en su economía. Con la reforma agraria primero, y el desarrollo de la industria pesada después, el país daría origen a uno de los casos más exitosos de desarrollo económico de los últimos años.

Las claves de las medidas implementadas se asentaron sobre dos pilares fundamentales, por un lado una estricta política industrial, y por el otro una serie de rigurosas medidas en materia de política comercial. Ambas con un denominador común, la intervención estatal.

Desde el punto de vista industrial la estrategia se orientó hacia la implementación de un amplio programa de sustitución de importaciones, desarrollando en una primera etapa ciertas áreas claves como la producción de cemento, fertilizantes y maquinaria industrial. A su vez en una segunda etapa, se buscó hacer hincapié en la modernización y desarrollo de las ramas de la industria pesada tales como la siderurgia, la química y la petroquímica. A la luz de dichas políticas surgieron grandes conglomerados industriales conocidos como chaebols, dentro de los cuales encontramos a Samsung, LG, Hyundai y Daewo, entre otros (1).

La política comercial por su parte se concentró en la promoción de exportaciones. Las medidas implementadas consistían en la aplicación de incentivos a la exportación que incluían exenciones impositivas, precios diferenciales para la producción y otorgamiento de préstamos a tasas subsidiadas. Por otra parte, en materia de importaciones se practicaba un proteccionismo a ultranza mediante la aplicación de elevados aranceles y la imposición de rígidas medidas de restricción al ingreso de bienes extranjeros, que variaban de acuerdo a las necesidades de la industria. Como contrapartida, los incentivos brindados por el Gobierno estaban sujetos al cumplimiento de estrictas metas de producción y exportación por parte de las empresas beneficiarias.

La coordinación de las políticas era llevada a cabo por diferentes dependencias estatales de acuerdo a los lineamientos establecidos por el Gobierno central. Las mismas eran las encargadas de seleccionar las áreas y empresas que serían destinatarias de los incentivos, y a su vez ejercían un riguroso control sobre el cumplimiento de las metas impuestas.

De esta forma, mediante la implementación de las mencionadas políticas de industrialización, sustitución de importaciones y promoción de exportaciones, junto a medidas complementarias llevadas a cabo en diversos ámbitos como el educativo y el laboral, Corea del Sur logró convertirse en un período aproximado de treinta años en una potencia industrial.

Pero en las postrimerías del Siglo XX, con su industria firmemente consolidada, Corea decidió realizar un cambio estratégico en su política comercial, y tras la firma de una gran cantidad de acuerdos bilaterales de comercio redujo paulatinamente los aranceles a la importación de una significativa cantidad de productos, desarmando de esta forma su tradicional configuración de protección comercial.

El caso más reciente se perfeccionó en Noviembre pasado con la culminación de las negociaciones para la celebración de un Acuerdo de Libre Comercio con China. El creciente acercamiento entre los dos países no es arbitrario. Desde el año 2004 China se consolidó como el principal socio comercial de Corea, desplazando a su paso a potencias históricas como Estados Unidos y Japón(2). En la actualidad, China es el proveedor más importante de las importaciones que realiza Corea del Sur, así como también el principal destino de las exportaciones coreanas (3).

En este sentido, la culminación de las negociaciones para la creación de una alianza comercial entre ambos países llega en un momento clave para fortalecer la estrategia de liberalización y mayor apertura de la economía coreana.

Pero como hemos mencionado antes, no fue precisamente al amparo del libre comercio que Corea del Sur alcanzó el desarrollo económico, sino que el viraje del proteccionismo a un sistema de libre mercado tuvo lugar a partir del momento en el que el país se convirtió en potencia comercial a nivel internacional. Es decir, cuando logró desarrollar una industria consolidada capaz de competir abiertamente con sus productos en los mercados mundiales. O bien, cuando los beneficios de relacionarse comercialmente con el resto del mundo a través de una mayor colocación de exportaciones, fueron superiores a los posibles perjuicios que podría ocasionar en el mercado interno la entrada de bienes importados.

En este sentido, si bien es cierto que en la actualidad no es posible replicar el modelo coreano de desarrollo, debido a que muchas de las prácticas aplicadas en el pasado por Corea hoy se encuentran prohibidas por la OMC, es posible extraer del mismo ciertas lecciones (4).

El caso coreano demostró que cierto proteccionismo comercial no conduce necesariamente al atraso productivo, que el desarrollo industrial no es un concepto vedado para los países tradicionalmente agrícolas, y que la intervención estatal en ciertas áreas productivas es capaz de reorientar la economía hacia la senda del crecimiento y el desarrollo.

Referencias:

(1) La economía coreana: seis décadas de crecimiento y desarrollo, Sakong, IL, Koh, Youngsun, CEPAL, Junio, 2012. http://goo.gl/r05oth

(2) China-Japan-South Korea Hold FTA Talks Despite Political Tension, The Diplomat, 5 de marzo, 2014. http://goo.gl/ZGoNTP

(3) "Trading strategies",The Economist, 12 de mayo, 2012. http://goo.gl/vD6vWM

(4) A debate between Justin Lin and Ha-Joon Chang on Industrial Policy, Ha-Hoon Chang, 5 de Enero, 2009. http://goo.gl/kcBAH7

* Orieta Giacoletto es Licenciada en Comercio Exterior de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES). Maestrando en Relaciones Económicas Internacionales de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Actualmente se desempeña como profesora de Comercio Exterior en la Universidad Maimónides. Publicación distribuida por Observanto, link al artículo desde su fuente.