sábado, 7 de junio de 2014

Relaciones bilaterales entre Rusia y Corea del Norte



(Moscú | Nóvosti) - Parece que Rusia está a punto de “descubrir” a Corea del Norte, de modo similar a como EEUU y el Reino Unido “descubrieron” en su momento a China para el comercio y la cooperación con el resto del mundo. Tampoco cabe menospreciar los riesgos de una relación económica con el país comunista, escribe Vedomosti en su editorial.

El ministro ruso para el Desarrollo del Lejano Oriente, Alexandr Galushka, anunció ayer que ambos países acordaron eliminar las barreras administrativas y “otros problemas” en los negocios mutuos.

En particular, Pyongyang simplificará la expedición de visados a los inversores rusos, les permitirá utilizar telefonía móvil e internet y dará luz verde a la producción de molibdeno, cobre y oro, recuerda el diario.

Corea del Norte es una gran fuente de recursos, tanto naturales, como humanos. El valor de sus reservas minerales se estima en 6,4 billones de dólares. Entre las riquezas del subsuelo cuenta con 4.000 millones de toneladas de magnesita (2º puesto en el mundo), dos millones de toneladas de grafito (3 puesto) y 160 toneladas de wolframio.

Se trata, además, de un posible país emisor de mano de obra barata y calificada, ya que la mayoría de sus habitantes tiene un nivel medio de estudios.

“Ser primero en abrir un negocio en un país con grandes barreras administrativas y un sistema político opaco daría ventajas frente a los competidores”, resalta el periódico, que no descarta que las empresas del Lejano Oriente ruso también podrían apostar por contratar a trabajadores norcoreanos, lo que contrarrestaría en cierta medida el flujo de inmigrantes chinos.

El diario advierte, no obstante, de que no se deben subestimar los riesgos de hacer negocios en el país comunista, que busca la cooperación con Rusia tras un conflicto con Pekín.

El gigante asiático redujo sus contactos económicos con el vecino después de que Pyongyang ejecutara a un grupo de funcionarios acusados de vender a bajo coste terrenos y recursos naturales a compañías chinas. No es de descartar por tanto que el régimen comunista pueda presentar las mismas acusaciones a los que se encarguen de la cooperación con Rusia.

Además, los funcionarios norcoreanos acostumbrados a cobrar comisiones en la distribución de ayuda humanitaria también exigirían grandes pagos por la puesta de marcha de empresas conjuntas.

Por último, ante tensiones militares o políticas los motivos económicos dejan de funcionar, señala el diario y recuerda que a raíz de la crisis de hace un año Pyongyang suspendió las actividades del parque industrial de Kaesong explotado conjuntamente por ambas Coreas.

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