lunes, 29 de noviembre de 2010

El estado brasileño reconquista su territorio

Brasil, la lucha contra el narcotráfico y la cuestión de la soberanía.

La guerra contra el narcotráfico declarada por el saliente presidente Luis Inacio Lula da Silva puede tener múltiples lecturas. La primera asociación que por naturaleza viene a nuestro imaginario es la cuestión de la seguridad. En los próximos años Río de Janeiro será sede de los Juegos Olímpicos y del Mundial de Futbol, la llegada de los dos mas importantes acontecimientos deportivos a nivel global son una fuente de inspiración los suficientemente importante como para librar esta batalla. Brasil vería sustancialmente dañada su imagen internacional si la seguridad hiciera fracasar la organización de estos importantes eventos.

Pero mi intención en este breve análisis es focalizarme en otro aspecto del conflicto, un ángulo que no ha sido tratado por la prensa internacional y no por eso es menos importante, me refiero aquí a la cuestión de la soberanía.


Mucho se habla en America Latina sobre la soberanía, sobre el imperialismo, y sobre la interferencia de las potencias en los asuntos internos de los Estados. Gran revuelo ha generado la instalación de bases militares norteamericanas en Colombia y la penetración colombiana en territorio ecuatoriano en 2008. Pero desde hace dos décadas que hay un intruso que cuestiona la soberanía del estado brasileño en una de sus mayores ciudades. Por algún motivo esto no fue tema de debate ni atrajo el interés de los presidentes que se autodenominan como defensores de la soberanía estatal, como si no importara que un grupo armado controlara de facto un territorio que no le pertenece y cumpliera una función para la cual nadie los eligió.

Colombia afronta el mismo problema hace ya 40 años, este país ha luchado junto con los Estados Unidos por la recuperación de su soberanía pero escasa ayuda ha recibido de sus vecinos venezolanos y ecuatorianos. Estos muy preocupados por la interferencia del norte pero poco atentos o inclusive interesados en la interferencia nacida en la propia Colombia.

En mi opinión en la erradicación de las organizaciones vinculadas al narcotráfico de las favelas de Río de Janeiro se juega mucho mas que la seguridad, lo que aquí se esta recuperando es la soberanía y aunque suene extraño, la independencia del suelo brasileño y de las personas que lo habitan.

No hay comentarios: