miércoles, 19 de junio de 2013
¿Podría China asistir financieramente a Europa?
Grégory Vanel, politólogo y economista, analiza las implicancias que tendría una asistencia financiera de China hacia los países europeos. ¿Es esto realmente posible? ¿Qué consecuencias traería? ¿Es ventajoso para China o para Europa?
martes, 18 de junio de 2013
Beneficios de un acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea
En la cumbre del G8 en Irlanda del Norte, Barack Obama, los líderes de la UE y Cameron como anfitrión, han dado la salida a unas conversaciones para establecer un tratado de libre comercio que habitualmente suelen ser muy largas, pero que en este caso se espera que estén listas en un par de años. Las previsiones son muy ambiciosas, la UE espera que se genere beneficio económico y hasta 2 millones de nuevos empleos.
Según ha dicho el premier británico, David Cameron, este acuerdo podría convertirse en «el mayor acuerdo comercial bilateral de la historia». Cuando esté cerrado, podría permitir crear «dos millones de empleos adicionales» y aportará «más elección y precios más bajos en nuestras tiendas».
Para el presidente de la Comisión Europea, Durao Barroso, aunque las negociaciones «no serán fáciles, merecerá la pena».
El comercio entre La Unión Europea y Estados Unidos se calcula en unos 2.248 millones de euros al día, el pacto entre los dos gigantes podría impulsar la economía de ambas regiones en más de 100.000 millones de dólares anuales.
Hace tres décadas que se comenzó a pensar en la posibilidad de este acuerdo, pero en los años 90 Francia lo rechazó. Ahora parece que podría llegar a buen puerto y con una rapidez inusitada.
La UE y Estados Unidos reúnen casi el 50 % de la producción económica a nivel mundial y casi un tercio del comercio mundial. Pero las conversaciones serán complicadas. Francia ha puesto como condición para no bloquear el lanzamiento de las negociaciones que el audiovisual y los medios en Internet quedaran fuera del acuerdo.
Y se ha mantenido firme hasta que se ha admitido la «excepción cultural», a pesar de que Barroso ha dicho este lunes que la oposición a un tratado comercial completo es «reaccionaria» y más propia de la agenda antiglobalización.
También Obama ha dado un 'toque' en este sentido, «es importante -ha dicho- que lo hagamos bien, y eso significa resistirse a la tentación de reducir nuestras ambiciones o evitar temas complicados solo por el bien de llegar a un acuerdo».
Pero los temas complicados son muchos, entre ellos los productos de alimentación. Los gustos europeos son muy diferentes de los estadounidenses. En la UE, están prohibidos los pollos clorados, es decir, pollos desinfectados con dióxido de cloro, clorato sódico acidificado, fosfato trisódico y peroxiácidos, sustancias que se utilizan en Estados Unidos. En la UE tampoco gusta la carne de vaca tratada con hormonas o los transgénicos.
Mientras que en el país norteamericano no dejan pasar las manzanas europeas, ni los quesos franceses ni los productos lácteos en general.
Un estudio de la Fundación Bertelsmann que se ha conocido este lunes, dice que el acuerdo podría incrementar a largo plazo en un 13 % el PIB de EE UU, pero que apenas si significará un 5 % de media para la UE.
La Comisión Europea ha obtenido un mandato de los veintisiete para negociar. Al final cuando las dos partes hayan alcanzado un acuerdo el Consejo y el Parlamento Europeo deberán aprobarlo o rechazarlo definitivamente.
Sobre el autor y/o los derechos de este material:
Artículo distribuido por euroXpress, agencia de noticias de la Unión Europea. Link a la fuente original: http://goo.gl/fJfN9
Artículo distribuido por euroXpress, agencia de noticias de la Unión Europea. Link a la fuente original: http://goo.gl/fJfN9
Causas de las masivas manifestaciones en Brasil
Por Santiago Pérez desde Rio de Janeiro *
Brasil, la potencia emergente, el país en el que deposita su mirada el mundo entero, sorprendió a ese mismo mundo con masivas manifestaciones populares que alcanzaron, al menos a 20 ciudades y movilizaron a miles de personas.
¿Cuáles fueron los motivos que impulsaron tan espectaculares protestas? El disparador fue, sin dudas, el aumento en el precio del transporte público. El costo de un viaje en Ómnibus o Metro puede alcanzar, dependiendo de la ciudad, hasta 1,60 dólares. El inminente incremento en esta ya elevada tarifa fue la gota que rebasó el vaso. Estudiantes universitarios, organizados por medio de las redes sociales, fueron los principales organizadores de las concentraciones. La masividad fue sorprendente tanto para los observadores comunes como para las autoridades y referentes políticos. Nadie esperaba un despliegue de semejante envergadura en un país que no presenciaba protestas de este tipo desde 1992. Aquel año el movimiento estudiantil llamado “Caras pintadas” tomó las calles y luego de días de protestas el entonces Presidente Fernando Collor de Melo abandonó el poder mediante un procedimiento de “impeachment”.
Las motivaciones de fondo que llevaron a la gente a las calles son muy amplias. Desde aquí y hasta 2016 Brasil será sede de los más importantes eventos del deporte mundial. La Copa de las Confederaciones, el Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos. El gobierno ha desembolsado inmensas sumas en el acondicionamiento de Estadios, los cuales, en muchos casos, costaron a las arcas públicas mucho más de lo que deberían. Los sobreprecios y la corrupción terminaron por elevar los presupuestos. Los gastos efectuados para la organización de la Copa del Mundo ya han superado la barrera de los 13.000 millones de dólares y aún falta mucho por hacer. Por citar un ejemplo particular, el Estadio Maracanã había sido integralmente reformado para los Juegos Panamericanos de 2008, el jugoso presupuesto había sido aprobado bajo la justificación de que el escenario quedaría listo para el Mundial de 2014. Pero nada de eso sucedió. Con el mundial en la mira, el Gobierno Federal desembolsó 500 millones de dólares adicionales para demoler las reformas realizadas en 2008 y reconstruir el Maracanã una vez más, esta vez sí, respetando los padrones de la FIFA. Es cierto que el estadio es simplemente espectacular, de lo mejor de lo mejor a nivel mundial. Pero vale la pregunta ¿era necesaria la re-reforma? En las manifestaciones se vieron muchos carteles que sostenían que lo único que respeta los “Padrones Internacionales de la FIFA” en el Brasil de hoy son los Estadios, porque los hospitales, escuelas y otros servicios públicos siguen sin satisfacer adecuadamente las necesidades de la población.
El aumento general del costo de vida es también un componente clave en las protestas. Si bien la inflación en Brasil se mantuvo relativamente baja en los últimos años (entre el 5 y el 7%), el aumento de los productos de la canasta básica fue marcadamente superior. En los últimos 12 meses el incremento fue del 22%, el mayor en la última década. Si tenemos en cuenta que durante el mismo período el salario mínimo creció solo un 9%, podremos entender un poco mejor las motivaciones de los manifestantes.
Las protestas fueron a partidarias, no apuntaban ni hacia Dilma Rousseff ni hacia ningún político en particular. Los reclamos fueron de carácter general. El titular de la primera plana del diario paulista “Folha de Sao Paulo” bien lo resumió con un: “Miles salen a las calles contra todo”. Se trata de un fenómeno más social que político, el cual predomina en las grandes ciudades. Una sensación de malestar general para con la administración pública, la cual, ya sea por ineficaz o corrupta, no ha sabido atender las necesidades ciudadanas. A pesar de los elevados impuestos, la incapacidad estatal ha terminado por afectar en forma negativa los estándares de vida urbanos.
En medio de la sorpresa, los principales referentes políticos han limitado sus declaraciones, quizás simplemente porque no tienen respuestas a tan amplias demandas. La Presidenta ha sostenido que está “orgullosa” de los manifestantes y que todo reclamo debe ser escuchado. Su pasado como activista política juvenil y luchadora social explican su “tolerancia” para con los movimientos estudiantiles.
Algunos se han arriesgado a comparar estos movimientos con lo sucedido con la “Primavera Árabe”. Estas analogías no son del todo acertadas. Mientras en Oriente Medio y el Norte de África los manifestantes perseguían el claro objetivo de derrocar a las autoridades, en este caso pareciera que la estabilidad política no está comprometida. Los activistas no buscan la caída del gobierno.
Por ahora más interrogantes que certezas en relación esta nueva y compleja realidad social brasileña.
Rio de Janeiro, Brasil
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Brasil, la potencia emergente, el país en el que deposita su mirada el mundo entero, sorprendió a ese mismo mundo con masivas manifestaciones populares que alcanzaron, al menos a 20 ciudades y movilizaron a miles de personas.
¿Cuáles fueron los motivos que impulsaron tan espectaculares protestas? El disparador fue, sin dudas, el aumento en el precio del transporte público. El costo de un viaje en Ómnibus o Metro puede alcanzar, dependiendo de la ciudad, hasta 1,60 dólares. El inminente incremento en esta ya elevada tarifa fue la gota que rebasó el vaso. Estudiantes universitarios, organizados por medio de las redes sociales, fueron los principales organizadores de las concentraciones. La masividad fue sorprendente tanto para los observadores comunes como para las autoridades y referentes políticos. Nadie esperaba un despliegue de semejante envergadura en un país que no presenciaba protestas de este tipo desde 1992. Aquel año el movimiento estudiantil llamado “Caras pintadas” tomó las calles y luego de días de protestas el entonces Presidente Fernando Collor de Melo abandonó el poder mediante un procedimiento de “impeachment”.
Las motivaciones de fondo que llevaron a la gente a las calles son muy amplias. Desde aquí y hasta 2016 Brasil será sede de los más importantes eventos del deporte mundial. La Copa de las Confederaciones, el Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos. El gobierno ha desembolsado inmensas sumas en el acondicionamiento de Estadios, los cuales, en muchos casos, costaron a las arcas públicas mucho más de lo que deberían. Los sobreprecios y la corrupción terminaron por elevar los presupuestos. Los gastos efectuados para la organización de la Copa del Mundo ya han superado la barrera de los 13.000 millones de dólares y aún falta mucho por hacer. Por citar un ejemplo particular, el Estadio Maracanã había sido integralmente reformado para los Juegos Panamericanos de 2008, el jugoso presupuesto había sido aprobado bajo la justificación de que el escenario quedaría listo para el Mundial de 2014. Pero nada de eso sucedió. Con el mundial en la mira, el Gobierno Federal desembolsó 500 millones de dólares adicionales para demoler las reformas realizadas en 2008 y reconstruir el Maracanã una vez más, esta vez sí, respetando los padrones de la FIFA. Es cierto que el estadio es simplemente espectacular, de lo mejor de lo mejor a nivel mundial. Pero vale la pregunta ¿era necesaria la re-reforma? En las manifestaciones se vieron muchos carteles que sostenían que lo único que respeta los “Padrones Internacionales de la FIFA” en el Brasil de hoy son los Estadios, porque los hospitales, escuelas y otros servicios públicos siguen sin satisfacer adecuadamente las necesidades de la población.
El aumento general del costo de vida es también un componente clave en las protestas. Si bien la inflación en Brasil se mantuvo relativamente baja en los últimos años (entre el 5 y el 7%), el aumento de los productos de la canasta básica fue marcadamente superior. En los últimos 12 meses el incremento fue del 22%, el mayor en la última década. Si tenemos en cuenta que durante el mismo período el salario mínimo creció solo un 9%, podremos entender un poco mejor las motivaciones de los manifestantes.
Las protestas fueron a partidarias, no apuntaban ni hacia Dilma Rousseff ni hacia ningún político en particular. Los reclamos fueron de carácter general. El titular de la primera plana del diario paulista “Folha de Sao Paulo” bien lo resumió con un: “Miles salen a las calles contra todo”. Se trata de un fenómeno más social que político, el cual predomina en las grandes ciudades. Una sensación de malestar general para con la administración pública, la cual, ya sea por ineficaz o corrupta, no ha sabido atender las necesidades ciudadanas. A pesar de los elevados impuestos, la incapacidad estatal ha terminado por afectar en forma negativa los estándares de vida urbanos.
En medio de la sorpresa, los principales referentes políticos han limitado sus declaraciones, quizás simplemente porque no tienen respuestas a tan amplias demandas. La Presidenta ha sostenido que está “orgullosa” de los manifestantes y que todo reclamo debe ser escuchado. Su pasado como activista política juvenil y luchadora social explican su “tolerancia” para con los movimientos estudiantiles.
Algunos se han arriesgado a comparar estos movimientos con lo sucedido con la “Primavera Árabe”. Estas analogías no son del todo acertadas. Mientras en Oriente Medio y el Norte de África los manifestantes perseguían el claro objetivo de derrocar a las autoridades, en este caso pareciera que la estabilidad política no está comprometida. Los activistas no buscan la caída del gobierno.
Por ahora más interrogantes que certezas en relación esta nueva y compleja realidad social brasileña.
* Por Santiago Pérez
Lic. en Relaciones InternacionalesRio de Janeiro, Brasil
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Clima de Guerra Fría en la cumbre del G8
Washington y Moscú continúan sin llegar a un acurdo sobre la situación en Siria, al mejor estilo de la Guerra Fría, Estados Unidos y Rusia se disputan aéreas de influencia estratégicas.
Brasil sale a la calle, contra todo. Principales titulares de la prensa local
Por Santiago Pérez desde Rio de Janeiro *
- Fotos y análisis: los motivos que impulsaron la protesta
- Mapa y números de la movilización en Brasil: ciudad por ciudad
- Mapa y números de la movilización en Brasil: ciudad por ciudad
- 100 mil personas en las calles de Rio de Janeiro
Rio de Janeiro, Brasil
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* Por Santiago Pérez
Lic. en Relaciones InternacionalesRio de Janeiro, Brasil
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Mapa y números de la movilización en Brasil: ciudad por ciudad
Por Santiago Pérez desde Rio de Janeiro *

- Maceió (2 mil personas)
- Salvador (5 mil personas)
- Fortaleza (mil personas)
- Brasília (5,2 mil personas)
- Vitória (5 mil personas)
- Belo Horizonte (Más de 20 mil personas)
- Juiz de Fora - Poços de Caldas (Cerca de 500 personas)
- Curitiba (Cerca de 10 mil personas)
- Foz do Iguaçu (Cerca de 2 mil personas)
- Belém (10 mil personas)
- Campos dos Goytacazes (Cerca de 2 mil personas)
- Rio de Janeiro (100 mil personas)
- Três Rios (Cerca de 500 personas)
- Novo Hamburgo (4 mil personas)
- Porto Alegre (Cerca de 10 mil personas)
- Araraquara (Cerca de 150 personas)
- Bauru (Cerca de 600 personas)
- Guarujá (Cerca de mil personas)
- São Paulo (65 mil personas)
- Santos (Cerca de mil personas)
- Pindamonhangaba (Cerca de 200 personas)
Fuente: Policía Militar, excepto en São Paulo (DataFolha) y en Rio (UFRJ)
* Por Santiago Pérez
Lic. en Relaciones InternacionalesRio de Janeiro, Brasil
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